Beneficios de una buena ducha

La ducha diaria tiene grandes efectos positivos sobre la salud, no sólo como medida de higiene, sino también como un energizante natural. De acuerdo a la Universidad de California, un baño de agua fría por la mañana ayuda a combatir la depresión y la ansiedad.

Estos son los principales beneficios de una buena ducha. Duchate, expertos en reformas de baño y en cambiar bañeras por platos de ducha, te lo recomienda:

Beneficios de una buena ducha

1. Un chorro de agua fría en los pies y las piernas hace que las venas se contraigan y se active la circulación sanguínea.

2. Revitaliza y tonifica los músculos y la mente. El agua tibia es la mejor aliada contra el dolor de piernas y fatiga mental.

3. Estimula las defensas, con una buena ducha el organismo empieza a generar glóbulos blancos fortificándose contra resfriados, gripe y asma.

4. Ayuda a realizar un mejor trabajo físico o mental, además se está más alerta y despejado durante el día.

5. Previene la calvicie, ya que estimula el cuero cabelludo, la corriente sanguínea se excita vigorizando los vasos sanguíneos y fortalece la capa superior del tejido.

6. Si practicas meditación, antes de hacerlo toma una ducha para que tu estado mental sea más sereno y controlable.

7. Mejora la disposición de los órganos internos, acelera el metabolismo, por lo que ayuda a eliminar toxinas y grasa acumulada.

8. En el caso de los hombres, estimula los testículos lo que mejora la calidad y producción de espermatozoides.

9. Combate la depresión, ya activa la zona del cerebro que produce noradrenalina, sustancia que alivia la depresión.

10. Una buena ducha proporciona placer y bienestar inmediatamente, lo que beneficia a la salud emocional.

23/08/2016

Beneficios de una buena ducha

Rompiendo mitos de ducharse con agua fría en verano

Es importante destacar que si eres de esas personas cuyo objetivo es mejorar todos estos factores y a quien no importa demasiado la sensación de calor al salir de la ducha en verano, puedes seguir duchándote con agua fría, como has hecho siempre.

Como hemos dicho, es común pensar que aliviaremos el calor del ambiente con una ducha de agua fría, pero ¿es esto del todo correcto?

¿Qué ocurre cuando tomamos una ducha de agua fría?

Cuando tomamos una ducha de agua fría, nuestro organismo pone en marcha unos mecanismos de regulación de la temperatura corporal. ¿Esto qué quiere decir? Aunque el contacto térmico del agua fría en nuestro cuerpo caliente genere una sensación instantánea de frío, esta sensación será totalmente pasajera: lo que ocurre es que nuestro organismo se reactivará y el gasto energético hará que, una vez salidos de la ducha, sintamos más rápido el calor.

Es por eso que siempre se recomienda ducharse no tanto con agua caliente (que ya hemos dicho que suele ser perjudicial para la hidratación y suavidad de la piel), pero sí con un agua templada que esté unos grados por encima de la temperatura ambiente.

Por otro lado, hemos de tener en cuenta que si nos metemos bajo la ducha de agua fría de manera brusca en esta época del año, podemos llegar a sufrir una repentina congestión de nuestros órganos internos, cuyos efectos negativos podrían llegar a afectar a nuestro corazón y nuestros riñones.

Lo ideal sería empezar a ducharnos con agua caliente (sin abrasar)

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