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Cambiar bañera por plato de ducha en Madrid

¿Conocéis las ventajas de las mamparas para bañeras?

¿Sabéis cuál es el origen de las mamparas de bañera? Hoy en nuestro blog os contamos su origen y las ventajas de instalar estas mamparas para la bañera. En cuartos de baño como los de Estados Unidos es muy común ver cortinas en vez de mamparas en las bañeras. La única razón de que esto suceda es por la diferencia de cultura, ya que en España cuidamos más de la imagen de nuestro hogar.

mamparas para bañeras

Surgimiento de las mamparas

Para ser sinceros, las cortinas en las bañeras no son muy prácticas en su uso, ya que a la hora de bañarse surgen problemas si no están bien pegadas y es fácil que el agua gotee fuera de la bañera ensuciando el baño. Otro de los problemas más comunes con estas cortinas es que tú mismo te quedaras pegado debido al material con el que están fabricados, que suele ser plástico o derivado.

Y así es como surgieron las mamparas para bañeras, similares que las de las duchas pero colocadas en una bañera. Una de sus ventajas respecto a las cortinas es que son mucho más higiénicas a la hora de limpiarlas porque, además, el mantenimiento de la higiene de las cortinas es más costoso debido al material.

Como en todo, aquí hay para gustos colores, ya que en el mercado existe una amplia gama de mamparas de duchas, desde las más simples; que disponen de una hoja dejando un espacio abierto por si no quieres un espacio demasiado cerrado, hasta las más modernas. También existen modelos de mamparas dobles y hasta triples. Existen incluso modelos que permiten llegar hasta el techo para conseguir una atmósfera más cálida.

mamparas para bañeras

Recomendación

En Dúchate, os recomendamos que cuando vayáis a comprar una mampara para una bañera os cercioréis de que disponga del marcado CE y a ser posible que haya superado una serie de test como los de aptitud para la limpieza, resistencia al choque o el test de durabilidad.

Para elegir entre una mampara para bañera u otra, deberéis tener en cuenta el estilo de vuestro cuarto de baño, el espacio del que dispongáis y, por supuesto, el presupuesto que tengáis.