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4 peligros de las bañeras que podemos evitar

A la mayoría nos encanta bañarnos, en lugar de ducharnos. Es cierto que se gasta más agua, y requiere de más tiempo. Sin embargo, esa sensación de relajación que podemos llegar a sentir en un momento como éste es, en ocasiones, insustituible.

Sin embargo, una bañera conlleva una serie de peligros que no podemos ignorar.

La mayoría de los accidentes domésticos se producen en la bañera y, de manera general, en el cuarto de baño. Tengamos en cuenta que al generarse bastante humedad, los peligros siempre serán mayores en esta zona de la casa que en las demás.

¿Cuáles son los peligros del cuarto de baño en general, y de las bañeras en particular?

Resbalones y caídas

En este peligro se juntan varios factores. Por un lado, ya sabemos que pies mojados y suelo resbaladizo no forman un buen equipo, ¿verdad? Cuando nos bañamos, al intentar levantarnos de la bañera nuestros pies mojados pueden llegar a pegar un buen resbalón en el suelo de bañera: y no solo aquí, también en el suelo del cuarto de baño cuando vayamos a salir de ella.

Por otro lado, y por mucho que intentemos secar nuestros pies, la humedad que se crea cuando nos bañamos debido al vapor, suele quedarse en el suelo del cuarto de baño. De ahí que muchas personas, al salir de la bañera y pensar que el suelo está seco, pueden llegar a resbalar, con todas las consecuencias que esto puede llegar a traer (lesiones, contusiones, posibles golpes en la cabeza…).

Para evitar estos peligros debemos utilizar en los suelos alfombrillas u otros elementos antideslizantes que eviten posibles resbalones, con sus consiguientes caídas. Además, para evitar que se genere humedad en el baño mientras nos duchamos, intentaremos colocar sencillos extractores de aire que ayuden a nuestro cuarto de baño a renovar y ventilar el aire del interior.

Posibles descargas eléctricas

Si suelo deslizante y pies mojados no formaban una buena combinación, agua y enchufes o aparatos eléctricos van por el mismo camino. En muchos domicilios es fácil encontrar aparatos eléctricos o simples enchufes cerca de la bañera.

Tengamos en cuenta que el agua es conductor de la electricidad y si, por ejemplo, tenemos la mala práctica de utilizar nuestro teléfono móvil en la bañera mientras éste carga, puede acarrear demasiados peligros. Igual ocurre cuando, ya fuera de la bañera, nos da por manipular secadores de pelo y planchas, cuando aun hay humedad en la estancia.

Para evitar este tipo de peligros, intentaremos instalar los enchufes del cuarto de baño lejos de la bañera, al igual que mantendremos alejados de ésta todos los aparatos electrónicos y dispositivos de iluminación, sean o no parte del cuarto de baño.

Quemaduras y ahogos, en el caso de los bebés

Parece obvio decir que, cuando nos damos un baño, debemos regular la temperatura del agua que vamos a utilizar. Sin embargo, no siempre es tan obvio.

Más de un bebé ha presentado quemaduras cuando hemos tratado de bañarlo en la bañera, la que solemos utilizar los adultos para bañarnos nosotros mismos. Esto, obviamente, es un peligro, especialmente para los más pequeños de la casa, sin capacidad todavía para hablar y, por lo tanto, para quejarse de la temperatura del agua.

Otro peligro que aqueja a los niños pequeños es la posibilidad de ahogo.  Más de un despistado que ha bañado al crío en una bañera para adultos, se ha despistado y ha dejado al crío “flotando” en el agua, sin atisbar un peligro de ahogo.

Es por eso que para bañar a los bebés debemos utilizar una bañera especialmente pensada para su tamaño. La temperatura será la adecuada, entre 36 y 38 º y, desde luego, la llenaremos lo justo y necesario para que el niño, por mucho que quede tumbado en un despiste nuestro, no pueda ahogarse.

Posibles golpes, especialmente en la cabeza

Cuando resbalamos, corremos importantes riesgos de darnos en la cabeza con el suelo de la bañera. Si nos caemos, esto puede ocurrir y será producto de la mala suerte. Sin embargo, si nos caemos y, encima, existe la posibilidad de darnos con el pico de algún mueble, la Ley de Murphy dice que esto, sin más preámbulo, ocurrirá.

Es por eso que debemos intentar protegernos, colocando almohadillas y otros elementos de protección en los picos de los muebles de baño, pues cualquier podría causarnos un gran daño si resbalamos y nos damos en la cabeza con ellos.

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